martes, 4 de septiembre de 2007

Vendetta








Dominatrixes envueltas en lúrex, lamé, mallas metálicas y corsés en versión hardcore de la señorita escarlata y adonis desnuditos o en proceso de despelote bajo coacción exhacerbada.
Sometimiento y tiranización. Acatamiento y quasi vejación.
Eso es lo que transmite la mujer retratada por el objetivo de Klein para Domenico Dolce y Stefano Gabbana.
Volvemos al lío y al dilema: ¿expresión artística o purita provocación?
En todo caso, desde España, no ha lugar a versar ningún juicio de valor porque la campaña no verá la luz a través de ningún medio de comunicación.
Hemos sido vetados de antemano por poner el grito en el cielo y censurar la libertad de expresión.
Veamos, una vez el objetivo cumplido, osea estar en el ojo del huracán, no finjamos sentirnos ofendidos e indignados por haberse terjiversado y manipulado un supuesto mensaje inócuo subliminal.
Del mismo modo, la publicidad es publicidad y no hay nunca que hacer un símil con la vida real. Y el estilo de los Italianos, aunque agresivo y rompedor, y con gran impacto tanto visual cómo emocional, me parece impecable tanto a nivel estético como de márketing promocional.
Así que dejémonos de rifi rafes, pataletas y moralismos que cosas peores vemos a diario y a nadie le da por protestar.