miércoles, 19 de septiembre de 2007

A bombo y platillo



Rodando cerca de Tiffany's.





Espléndida, radiante, preciosa con éste vintage dress de Dior.



Sólo por ésto, ya merece la pena meterse en el cine.







Fotograma de la película y (abajo) Sarah Jessica Parker en una fiesta pre-film.



















Siguen anunciando incesantemente, aunque sin desvelar demasiado, la imminente venida de la adaptación cinematográfica de Sexo en Nueva York.





A cuenta gotas nos llegan los ecos de incorporaciones estelares e imprevisibles, tipo Jennifer Hudson, y aquellas esperadas e imprescindibles, como la de Evan Handler (Harry Goldenblatt, el segundo marido de Charlotte).





Aún sigue sin confirmar su presencia Mario Cantone (aka Anthony Marantino), cosa que sorprende porqué sin él, directamente, no puede haber película ("shrimps!!")...






Así que, ante tanto ir y venir de rumores, runrunes y tanta promoción prematura para un film que se supone debiera ser un éxito (almenos de taquilla, y en USA), no me queda más que dudar.






Dudar porqué lo que es una serie de culto va a quedar irremediablemente reducida a una comedieta descafeinada (era de esperar) en la que el único aliciente, cómo en "El diablo viste de prada" (bueno, allí estava Meryl), van a ser los modelitos (cómo bien he dicho antes, me temo que son la razón de ser de la película...que no de la serie) y las calles de Nueva York.







Es obvio que no se puede aspirar a que resulte de ello una obra maestra que quede para la posteridad, pero sí una comedia correcta, que al menos sepa captar la esencia de su matriz original. Y que conserve a los personajes originales porqué sino ya no es un remake...sino un batiburrillo absurdo sin consistencia ni gracia para aquellos fieles seguidores de la serie (incondicionales como yo, que somos los que la vamos a ir a ver).







Enfín, me conformo con una Sarah Jessica en estado puro (aunque me va a dar harta pereza que esté feliz ever after con Mr. Big) pero ya veremos si se rompe la magia, o se crea un nuevo monstruo y la saga continúa.
De momento, me conformo con los spoilers estilísticos que se van desvelando.
Hay que decir que la Field, está sembrada.