lunes, 3 de septiembre de 2007

Enfermizo

Decir que el documental de Michael Moore me ha parecido una gran película me resulta precipitado.
Pero me resisto a no admitir que me ha gustado de verdad.
Igual de polémico y provocador.
Con el mismo aire ridiculizador.
Con tintes ramplones y un tanto panfletistas.
Sigue siendo Moore, socarrón, en su línea, pero no está tan a la vista.
Desde un irregular segundo plano, Mike para los amigos (y enemigos), consigue hilvanar una producción realmente destacable.
Emociona, sorprende e indigna.
Resulta a veces casi inverídica.
Nada entre la denuncia despiadada y la sátira tremendista.
Engancha cómo sus predecesoras, pero va más allá en su premisa.
Mención especial me merece el testimonio de Tony Benn (político británico de la vieja escuela) y en concreto una de sus afirmaciones, que vendría a resumir el mensaje de la película: "if you can find money to kill people, you cand find money to help people".
Hasta aquí puedo leer.