jueves, 27 de septiembre de 2007

He's not alone




















El fotógrafo que introdujo el cuerpo masculino en el mundo de la publicidad, el retratista de los cuerpos fornidos y hérculeos, nos trae de vuelta al mundo al rey del pop en el número de Octubre de L'Uomo Vogue.
Amigo confeso y admirador devoto del pequeño de los Jackson Five, Bruce Weber le rinde un cariñoso homenaje a Michael Jackson cuando se cumplen veinticinco años de la salida al mercado de Thriller, el todavía hoy, disco más vendido de la historia. Que se dice pronto.
Después de la tormenta, llega la calma, y el empujoncito mediático de un amigo de reputación intacta ( o casi) es la mejor estrategia hasta para alguien lapidado sin retorno cómo Michael.
Excéntrico y rarito, un tanto andrógino y casi monstruoso, a nadie le extrañó el escándalo sexual que le salpicó hace más de una década.
La prensa americana lo devoró y lo hundió. Lo ningunearon desde el principio y la campaña en su contra fué tan fuerte que ni la fama, ni el talento que le precedían y avalavan logró salvarlo del azote letal.
Hace poco más de un año fué declarado inocente de los cargos por abusos que un menor de catorce años había versado en su contra, pero era demasiado tarde. A pesar de seguir facturando millones en royalties y gozar del beneficio de la duda por parte de sus más acérrimos fans, que no son pocos, ya no era él mismo. Hasta ahora.
La editorial italiana lo recupera del forzado olvido con un reportaje hecho desde la admiración y la cercanía.
Michael, ya no está solo.