jueves, 27 de septiembre de 2007

Por la noche















































































Con Gucci, me he despistado.













No sé si es invierno o verano o si ha salido ya el sol.













El negro es el epicentro de la colección, y se mezcla con blanco, amarillo o rosa en cuadros, flores, rayas o gráficos.













Aquí no hace calor, y ésta no es precisamente la playa.
No creo ni que estemos de vacaciones...
Si en invierno redescubríamos los cuarenta de la mano de Lee Miller en una atmósfera cabaretera, ahora nos trasladamos a un un club y hemos vuelto a los ochenta. O a los sesenta, no sé. Aunque también hay reminiscencias fifties que aportan el toque de elegancia chic.













Éste en un revival hardcore. Aquí no valen romanticismos ni delicadezas estivas. No caben palideces ni quietud.



Faldas dignas de la Kelly en una velada en el casino de Montecarlo. Vestidos, vichy's y pata de gallo vistos cualquier velada mod londinense. Y cuero motero y con un toque punk.
Frida Giannini, fiel a su filosofía de glamour inteligente, juega al trasnoche estético y al minimalismo nocturno.
Ella, siempre tan contundente.