lunes, 28 de abril de 2008

Hombre al agua


Empezamos mal. Supermodelo en un barco y mixto. Y no en un yate, no, en un Costa Cruceros de los de pulserita y manta, la de circuitos por el mediterráneo que va a vender este año el corte de mangas...Debe ser que han sustituido a la hortera de bolera por la inconmensurable embarcación, que parece decorada por el mismísimo Paco Clavel y su exquisitez en coma.
Cómo no nos daba la suficiente grima el acento del insoportable Rouzic (ese que dice que sabe hacer fotos), ahora van y nos ponen de directora a otra gabacha insufrible (vive la France!), maniquí allá por la era mesozoica, que viene a ser un cruce entre Géraldine Chaplin y Juan Tamariz. Nienonienonienonieeeeeeeeeee.
Y no solo es cargante la buena madame, sino que está poseída por el espíritu de Víctor o Victoria, además los plurales castellanos no los tiene nada claros y te da la sensación de que ve doble cuando se dirige a los acongojados aspirantes, da más yuyu que otra cosa...
Seguimos apostando por la espontaneidad del pueblo llano y por los freaks de pata negra, no ha tenido precio la escena en la que el profesor de estilismo, sí, el que de verdad sustituye a la del tutú y la fusta, un tal Jousi que más bien podría ser Josmar (és superfort quan em menjo un meló), ha querido hacerse el gracioso fingiendo que confundía auditivamente Valencia con Balenciaga. Festival del humor. Promete grandísimos momentos de garbo negro y espontáneas carcajadas. Obviamente el denominación de origen al que se dirigía no sabía quién era el bueno de Cristóbal, y ha afirmado literalmente que no tenía el placer de conocerlo. Otro que promete monumentales escenas escatológicas y sonoros aplausos desde casa.
El caso es que la edición de este año va camino de ser tan mediocre como las anteriores, pero encima sin Judit y sus equivocaciones de gloria, sin Valerio y sus desgañitamientos italospagnolos, y sí, con hombres, pero qué hombres, a lo sumo hay un par con posibilidades reales de no desfilar en Carrefoures y tener como partenaire a la que casi se queda sin vestido de novia.
Que vuelva fama señores. Mientras tanto me sigo quedando en diferido con Tyra, la que quiso ser como Naomi pero solo pudo ser como Oprah.

viernes, 25 de abril de 2008

The love boat


Mañana se celebra la despedida de una de mis mejores amigas, la Roci, nunca antes os hablé de ella, pero es más que digna de mención, es un cruce entre Eva Longoria y Charlotte de SATC, porqué es mu chica (como la Juliana del señor quinquillero), destila feminidad por cada uno de sus poros en cantidad industrial, y es de esas recatadas de mentira, hija de militar y educada en colegio del Opus, que salen rebotadas de la vida pero al final, sí, se quieren casar por todo lo formal (su futurible no hipotizable le propuso matrimonio en lo alto del Empire State, pero arriba arriba eh, dónde te cobran suplemento y el vértigo ya no se soporta, ¿cómo os quedáis? muertos...) . Convencionalismos aparte, la adoro porqué es lo más auténtico que te puedas echar a la cara. Porqué es pura energy, puro desparpajo, y todo descaro, y porqué no hay nadie como ella flirteando con el señor juez.
Bien, el caso es que nos vamos a navegar para oficiar una despedida como Dior manda: bikinis microscópicos, cosmopolitan's, y tortilla de patata.
Que el fin de semana les siente tan bien!

jueves, 24 de abril de 2008

Turbulencias de la vida

Alterego nos ha descubierto hoy un personaje fascinante, el de Jane Mansfield, y me ha encantado la frase con la que autodefinía a esa categoría de gente que en la vida sufre más que por sino, por convicción: los turbulentos. Fantástica y enjuta ilustración.

Si Epicureo asociaba la felicidad al placer y el peor temor residía en el padecimiento del cuerpo y la turbación de las almas, somos muchos los que encontramos el júbilo en la autoflagelación.
Y no hablo de una renuncia a la estabilidad como acto de extravagancia, hablo de un cierto sentido del martirio como refugio personal.

Es algo así como querer ser looser a conciencia, que tu karma sea el obstáculo y tu constante la contradicción (Penny ya está cogida por Desmond).

La planicie emocional atrofia el espíritu, y el éxito rotundo es la estepa del alma.
La felicidad absoluta, directamente mata.
La clave, está en el dolor bien sufrido.
Y que viva la complejidad!!
Que no solamente nos hace más fuertes, sino que nos hace, sin más.

(Hoy estoy profética del lado oscuro, pero lo mío es la alegría, que conste en acta).

EDITO: Más vale tarde que nunca, ya tengo el vogue, de entrada me ha tocado la peor portada, pero tenía la esperanza de encontrar un editorial a fondo con más fotos de Kate, pues no, bien, todo mi gozo en un pozo, con lo que pesaba la condenada y nada destacable, me sobran las páginas centrales de autobombo y felicitaciones forzadas, y otra vez Eugenia, otra vez Nieves, otra vez Laura, y sorpresa, Esther Cañadas...; y más arty copy paste, y el especial belleza que me cansa una barbaridad y no trae nada (INCISO: el autobronceador del Mercadona tiene muy poco glamour, pero va genial, el de mousse, no los otros, y los anticelulíticos son mágicos, por menos de diez euros y mucho mejor que los de Roc, creo que ya lo había dicho en alguna ocasión ). Flojera pura. Uno de los destacables de los últimos veinte años es el momento Ronaldo/pseudo modelo brasileña de nombre ya no me acuerdo. Un horror. Lo mejor, Ana Belén, que está bárbara enfundada en unos leggins negros, delgadísima y espléndida, mírala, mírala, mírala.
Y en la línea del Lucio de hoy, que no es el mismo que el de ayer, mi lema a partir de ahora será:
"Si me queréis, comentadme"
He dicho.

miércoles, 23 de abril de 2008

De dragones y hombres

Feliz día de Sant Jordi!
Hoy no hablo yo, lo mismo que hoy no me compro ningún libro, que la sombra del viento cobije a otros, hoy cedo el paso a mi cuento preferido,
rosas en forma de maravilloso vestido para todos!!







Su entusiasmo por el circo se venía arrastrando desde tiempo atrás. Dos meses, quizá. Pero cuando siete años son toda la vida y aún se ve el mundo de los mayores como una muchedumbre a través de un vidrio esmerilado, entonces dos meses representan un largo, insondable proceso. Sus hermanos mayores habían ido dos o tres veces e imitaban minuciosamente las graciosas desgracias de los payasos y las contorsiones y equilibrios de los forzudos. También los compañeros de la escuela lo habían visto y se reían con grandes aspavientos al recordar este golpe o aquella pirueta. Sólo que Carlos no sabía que eran exageraciones destinadas a él, a él que no iba al circo porque el padre entendía que era muy impresionable y podía conmoverse demasiado ante el riesgo inútil que corrían los trapecistas. Sin embargo, Carlos sentía algo parecido a un dolor en el pecho siempre que pensaba en los payasos. Cada día se le iba siendo más difícil soportar su curiosidad. Entonces preparó la frase y en el momento oportuno se la dijo al padre: « ¿No habría forma de que yo pudiese ir alguna vez al circo? » A los siete años, toda frase larga resulta simpática y el padre se vio obligado primero a sonreír, luego a explicarse: «No quiero que veas a los trapecistas. » En cuanto oyó esto, Carlos se sintió verdaderamente a salvo, porque él no tenía interés en los trapecistas. « ¿Y si me fuera cuando empieza ese número? » « Bueno », contestó el padre, « así, sí». La madre compró dos entradas y lo llevó el sábado de noche. Apareció una mujer de malla roja que hacía equilibrio sobre un caballo blanco. Él esperaba a los payasos. Aplaudieron. Después salieron unos monos que andaban en bicicleta, pero él esperaba a los payasos. Otra vez aplaudieron y apareció un malabarista. Carlos miraba con los ojos muy abiertos, pero de pronto se encontró bostezando. Aplaudieron de nuevo y salieron -ahora sí- los payasos.
Su interés llegó a la máxima tensión. Eran cuatro, dos de ellos enanos. Uno de los grandes hizo una cabriola, de aquellas que imitaba su hermano mayor. Un enano se le metió entre las piernas y el payaso grande le pegó sonoramente en el trasero. Casi todos los espectadores se reían y algunos muchachitos empezaban a festejar el chiste mímico antes aún de que el payaso emprendiera su gesto. Los dos enanos se trenzaron en la milésima versión de una pelea absurda, mientras el menos cómico de los otros dos los alentaba para que se pegasen. Entonces el segundo payaso grande, que era sin lugar a dudas el más cómico, se acercó a la baranda que limitaba la pista, y Carlos lo vio junto a él, tan cerca que pudo distinguir la boca cansada del hombre bajo la risa pintada y fija del payaso. Por un instante el pobre diablo vio aquella carita asombrada y le sonrió, de modo imperceptible, con sus labios verdaderos. Pero los otros tres habían concluido y el payaso más cómico se unió a los demás en los porrazos y saltos finales, y todos aplaudieron, aun la madre de Carlos.
Y como después venían los trapecistas, de acuerdo a lo convenido, la madre lo tomó de un brazo y salieron a la calle. Ahora sí había visto el circo, como sus hermanos y los compañeros del colegio. Sentía el pecho vacío y no le importaba qué iba a decir mañana. Serían las once de la noche, pero la madre sospechaba algo y lo introdujo en la zona de luz de una vidriera. Le pasó despacio, como si no lo creyera, una mano por los ojos, y después le preguntó si estaba llorando.
Él no dijo nada. «¿Es por los trapecistas? ¿Tenías ganas de verlos?»Ya era demasiado. A él no le interesaban los trapecistas. Sólo para destruir el malentendido, explicó que lloraba porque los payasos no le hacían reír.
Esa boca
Mario Benedetti




lunes, 21 de abril de 2008

Gracias por veniiir

Mi scrunchie gigante (aquí en poder de Carrie, por gentileza de una servidora),















































mi colección de minishorts (guest starring mis piernas, consabidamente largas y poco dadas al ostracismo), y yo
os damos las gracias por el premio , y que no suene pretencioso, que ni siquiera es mío del todo (empate técnico lo llaman),
yo, mis piernas, y el scrunchie, lo hacemos por aquellos que se han molestado en votar (va por tí Miss, y perdona mi torpeza, no sé poner el banner, el premio a la pericia cibernética fijo que no me hubiera sido otorgado).
Dior os bendiga a todos!
(fotos vogue us mayo 2008)



sábado, 19 de abril de 2008

De animales bellos

La mirada de Isabel Coixet es intensa pero fría, la de Pe también. La vida que dibuja Isabel es esta vida nuestra, sin filtros, con algo de bucolismo tragicómico, con algo de nostalgia y muchísima soledad, pero sin una sola pizca de dramatismo, sin ni siquiera hacer el amago de exagerar; todo es muy suyo, muy tuyo, muy mío, muy dentro, muy íntimo, de ese introspectivo que no osamos mostrar, que muchas veces no conocemos ni nosotros mismos, que no sabemos que ha. De las cosas tal como son, de los seres tal como están, de una existencia sin florituras, sin aderezos, sin apoteosis final.


Que libres queremos apresurarnos a ser para no tener tiempo de arrepentirnos cuando se acerque el final, paras sentir que no hemos vivido atados, supeditados, sumisos, a las reglas, al trabajo, a las normas, a la moralidad...venga a nosotros la independencia, hágase la libertad.


Pero que duro es despertar un día y ver que tanto hacernos a nosotros mismos nos ha desnutrido de los demás, de esos otros que sin quererlo nos perfilan, nos marcan, nos guían, nos dan de mamar. Aquellos a los que nos pasamos media vida esquivando, por miedo, por pereza, por desdicha, por vanidad, pero que tanta falta nos hacen cuando el animal moribundo se apodera de nuestra alma, se queda con nuestra identidad.









EDITO: Hoy hace un día demasiado iluminado como para andar por estos lares tan lóbregos. Recomiendo fervientemente Elegy, es frígida, pero cuando llegas a casa se te abre en banda. Penélope es un ser increíblemente bello, tiene una cara absolutamente preciosa, sin ser espectacular llena la pantalla de una manera brutal, me di cuenta ayer, más vale tarde que nunca. Y sus pechos son cien por cien naturales, abusa un tanto de los sujetadores push up pero diriase tras la inspección ocular que es todo todito obra y gracia de su mamá.

jueves, 17 de abril de 2008

Ali

Esta chica me gusta. Supongo que la envidio, no por haber estado con Pierre Casiraghi, que también, sino por estar cerca de Andrea, y por ser hermana de quién es (el novio de Carlota, Álex, que también me atrae), por compartir confindencias con esa princesa que es diosa, tomar cubatas con el príncipe sajón, e ir al circo siendo mayor de edad (que tiene coraje la cosa), vamos, en definitiva, por pasar sus vacaciones y ratos libres con mi familia real preferida, esa versión europeizada de los Brady: los Grimaldi, parientes y residentes en Mónaco y perfectos anfitriones del Baile de la Rosa.
Es otro proyecto todoterreno de chica it, modelo por conexión, protegida de Carine, imagen de marca en proceso de expansión, y tiempo al tiempo, diseñadora. Pero, qué sabe nadie, a mí no me importa. Es lo más ambiguo que ha salido jamás en un Hola!.




































miércoles, 16 de abril de 2008

Y hablando de disfrazarse...

Ahí va Coco Rocha en plan Super hero para el Vogue Wintour de Mayo.




Hoy no hay tiempo para más



(y eso que quería hablar del Hola y los estilismos de una boda al borde del Pacífico de cuyos contrayentes no puedo acordarme sin sentir congoja y pesadumbre).






































































































































































































































martes, 15 de abril de 2008

Súbete la minifalda hasta la espalda


Para nosotras, esos seres llamados mujeres, las fiestas de disfraces son la mejor excusa para vestirnos de fulanas. Para los hombres (de Paco), un ejercicio práctico de ingenio técnico industrial o un acto de exhibicionismo de esos de estar por casa.



El sábado fui con mi marío a la ya tradicional party que organiza un amigo común en honor a San Carnaldo y en pro del libre albedrío/promiscuidad, porqué uno no se disfraza para divertirse sino para pillar. Entre nosotras se estila vestirse de lo que sea pero con une “touche de zorrá” , no existe fiesta de disfraces sin enfermeras con ligueros e inyección, ángeles con minifalda, demonios con corsé, personajes de cuento en versión semi porno o cowgirls con pistolón, blusas a cuadros y a medio abrochar. Y pobre de la que desaproveche la ocasión para sacar a paseo la peor versión de sí misma, porqué se arrepentirá, y odiará por encima de todas las cosas, acabará mucho más borracha que el resto y customizando su atuendo en un improvisado vestidor.
El año pasado, en un ademán de frikismo casi vandálico, mi marío y yo decidimos disfrazarnos de pareja de algo, y fuimos de Prison Break, me explico, mi marío de Michael Scofield, para todo aquel que viva en otro planeta, el macizo protagonista, y yo de Bellick, para todo aquel que no vea la serie, uno de los polis de la cárcel donde cumple condena. Bien, esta nuestra modalidad, se catalogaría cómo de falta de ideas o carencia de recursos. Obviamente y como era de esperar, nadie nos reconoció, solo el más colgado de entre los colgados, que vio la luz ante semejante representación (él iba de verborreico compulsivo , que ya de por sí era naturalmente único).
Bien, la cosa es que M. se enfundó una sudadera y una gorra y le bastó y le sobró para meterse en el papelito, yo, por supuesto, me puse de poli cachonda, nada de pantalón malsentante de pinza o camisa tres tallas más grande, no, no, no, una camisetita de NYPD talla 12 años que me compré en el JFK mientras hacía tiempo para la salida de mi vuelo, y unas esposas de atrezzo y un gorro muy auténtico que clarísimamente causaron furor, porqué efectivamente, no parecía una agente de la autoridad de a pie sino una stripper a punto de empezar su show (y no por ir especialemnte sugerente ni nada explícita, que una tiene mucha clase).

Este año yo he ido de M.I.A (¿qué cómo se come eso? pues con un vestido chándal medida Obregón) y mi querido marido aka M., de Gillette (lo mejor para el hombre). Sí, sigo haciendo gala de mente calenturienta y vacua imaginación (el año que viene iré de Merkel en la ópera).
EDITO: Paqui últimamente ya no es la misma (mira, otra posible caracterización)

lunes, 14 de abril de 2008

¿Encarna?

Hace poco hablaba de las vidas de una tendencia. Mi conclusión venía a ser algo así como que estás nacen, mueren, se reproducen y desaparecen. Pero hay que matizar. No creo que las tendencias mueran, creo que se reencarnan, y los que viven por y a través de ellas lo saben y se nutren de su fugacidad.
Me explico, el seguir las tendencias no significa perpetuarlas, éstas por naturaleza son momentáneas y de lo que se trata es de matarlas lo antes posible para dar paso a otras, vírgenes o recicladas.





La tendencia es más tendencia cuando se sabe difunta, para cuando a ti te llega, ya tiene que estar moribunda. Las tendencias son precarias e inseguras. Son un gazapo, un buen truco, una sutil trampa y su lecho de muerte es su mejor baza: si llegan a un estado comatoso es que han cumplido con su objetivo, despistar al prójimo, osea, ser explotadas al máximo y palmarla en boca de todos con un pie en el otro barrio y una sonrisa en la cara.
Los que reniegan de este concepto, mienten o se engañan.






Porqué la tendencia no es solamente aquello de creación reciente, vacía, excéntrica y exhausta, la tendencia es también hija de la atemporalidad, de esas estaciones pasadas que parece que siempre fueron mejores pero que jugaban con ventaja: la novedad.




(fotos: Meisel para Vogue Italia)

EDITO:
Mer, de el fashionista, me ha invitado a compartir seis obsesiones para con el mundo, no creo que a nadie le interese pero es que nunca respondo a los memes y me parece feo ser tan rancia, así que ahí van:
- La cerveza y las patatas
- Descubrir qué es el humo negro.
- No llevar cremalleras color bronce con bolsos de cadena plateada.
- Conseguir cambiar el tanga por las bragas.
- Leer compulsivamente Caperucita en Manhattan.
- Aprender a bailar Sevillanas
Queda abierta la veda para todo aquel que se anime.

sábado, 12 de abril de 2008

Música para principiantes

Hoy recupero mis Reebook...

miércoles, 9 de abril de 2008

Érase una vez Louise Veronica Ciccone...


... o esa artista más conocida por los siglos de los siglos como MADONNA, la ambición rubia o el único ser que ve películas de Guy Ricthie sin mediar coacción y mientras se lee la cábala (en hebreo) y hace pilates, que graba vídeos con Justin Timberlake y, con lo que ha sido ella, que por menos ardió Roma, le quita la camiseta sin sentir nada ni por el ni por su sexy barba, y además de todo eso, además, es capaz de situar Malawi en un mapa (inciso: vale, entre otros varios millones de cosas, que es lo que tiene ser inmortal e inhumana, y ser todas las mujeres en una sola persona sin peligro de padecer esquizofrenia o problemas irreversibles de personalidad, y encima no quedarse calva).














1986 por Herb Ritts








1990 por Helmut Lang









































1991 por Steven Meisel



















































1992 por Steven Meisel
















































1996 por Mario Testino