lunes, 3 de septiembre de 2007

Hoy vengo a confesarme


Hoy tengo que confesar que este fin de semana, en un arrebato, ví "Just my luck".

¿Constituirá semejante acto algún pecado capital?

El caso es que me la tragué enterita.

Entre mordisco y mordisco de mi mini Magnum almendrado. Entre sorbitos de champán.

Es una comedieta insustancial pero entretiene.

Y eso que se veía fatal (me consuela que no la alquilé, estaba colgada en una conocida web).

No te llega a irritar y eso que el suceso absurdo de tropezones y gracietas, supuestamente producto de la mala suerte, es cansino hasta la saciedad.

Pero mira, está localizada en New York y Lindsay no acaba de hacerlo tan tan tan tan tan mal.