sábado, 6 de octubre de 2007

Chanel: 1 point































































































































































































Se me ha quedado un cuerpo raro cuando he visto la colección de Chanel.




















Entre fría y perpleja.




















Entre desconcertada y cabreada.






































Entre aturdida y extrañada.



















Me ha parecido un tanto esperpéntica.






































Y he visto a mucha modelo demacrada de pose desganada.






































Hace tiempo que Karl ya no me dice nada demasiado bueno fuera de la Alta Costura, pero no sé que está pasando en París, que el rasante está muy a la baja.






































El abuso del denim es marca de la casa y no me desagrada.






































Me gusta cómo lo conceptua y cómo lo trabaja.
Me gusta el toque ese que le da a las cosas que sin merecerlo les cambia la cara.
Pero a partir de ahí, me pierdo entre tanta barra y estrella, tweed reinventado, temática deportiva, beige poco agraciado, transparencias y organzas.
A mí Lagerfeld me puede en las distancias cortas, en sus bolsos, mitones, botones, cremalleras, cadenas, perlas, y demás "goodies" afrancesadas.
Pero confunde androginia con espectro.
Detallismo con recargo.
Y fidelidad y coherencia estilística con apalancamiento creativo para vender en masa.