viernes, 26 de octubre de 2007

El club de la buena Estrella



























Hasta ahora había estado siempre entre bambalinas.






A la sombra y a las órdenes de grandes cómo Lacroix, Pucci o Nina Ricci.






Pero, nacida Esther Angulo hace 33 años, ésta barcelonesa rebautizada Estrella Archs saltó a la palestra este otoño, bajo el patrocinio de Cacharel, tras más de diez años de laborioso y productivo anonimato.






Presentó su colección (imágenes de arriba) a principios de octubre en Paris con una propuesta "hecha por una mujer para la mujer".


Sobre la pasarela, una estética natural, tenue y sutil.
De formas nada artificiosas, líneas frágiles, y texturas vaporosas y casi transparentes de tan ligeras.
Adicta a las barbies desde su más tierna infancia, no puede ocultar su predilección por las piernas infinitas, de las que ella, al igual que sus compañeras de juegos, pueden hacer feliz alarde (es una gacela guapísima y refinada).

Tras su tímido pero aplaudido éxito, Estrella pareció dar un paso de gigante en su fulgurante aunque breve carrera cuando fué anunciada, poco después, cómo nueva directora artística de la maison, relevando así a la pareja anglo brasileña, Suzanne Clements e Ignacio Ribeiro: Clements Ribeiro.
Pero parace que el barco que tan pronta y efusivamente zarpó, no llegará finalmente a buen puerto, ya que su mentora, Cacharel, prefiere mantenerla y reafirmarla al frente de su propia marca, para lo que ha sustituido a la sutituta, por otro dúo, los británicos Eley Kishimoto (abajo, imágenes de su colección para el próximo verano).
La verdad es que el estilo de éstos últimos casa mejor con el espíritu menos idílico y romántico, más gráfico y casual, de la casa francesa.
Yo personalmente, me alegro.
Creo que más que una precipitada "marcha atrás" se trata de una estrategia tardía y un tanto confusa de merecida ratificación profesional.
Una apuesta segura.
Y es que parece que en París, también los dan de dos en dos...