viernes, 5 de octubre de 2007

Ingeniería industrial















































































Y con él se apagó la luz.












Se empañaron los colores.












El más digno sucesor de entre los sucesores, presenta una colección armoniosa, ligera, y solemnemente tenue.












Muy formal y sólida.












Rigurosa y consistente.












Aunque quizás demasiado sobria, fría y tecnológica.












Ha sido un show muy sastre.












Con mucha chaqueta y mucho pantalón.












La cintura se sigue marcando en su sitio, con cinturones, bien arriba, dónde siempre le ha correspondido.












La obesión de Pilati por recalcar la silueta se hace así evidente pero ese el único atisbo de curvilineidad femenina que percibimos.












Por lo demás, formas sueltas, líneas muy depuradas, y bastante dualidad.












Es elegante, sí.


Muy madura y vanguardista.









Pero he echado de menos un poquito más de espíritu jovial e improvisado.