miércoles, 18 de julio de 2007

Como agua de Julio. Dell'acqua lo vuelve a hacer.





























(photos: elle.fr. collections)


Rabiosamente impecable.
Corte impoluto. Formas sutiles. Tejidos ligeros.
Ése es Alessandro.
Napolitano de nacimiento y alma, ha diseñado para casas como Iceberg, Les Copains o Mariella Burani.
Pero podría ser hijo del Támesis. O del Hudson.
No es recargado, ni "florituroso". Ni demasiado voluminoso.
De espíritu volatil, es más frío y anguloso que sus compatriotas azzurros.
Más sencillo. Más nítido...
Simplemente perfecto.