sábado, 25 de agosto de 2007

De vuelta de todo

De vuelta, en mi ciudad.

De vuelta de la luz.

Entre nubes infinitas, pero todo luz.

Nubarrones atrotinados y foscos.

Parece mentira como cambia el cielo de un país a otro.

Porque el cielo habla.

Y en París, además, llora.

Lágrimas de historia.

De reyes rocambolescos.

De príncipes y princesas.

Condes y duquesas.

De artistas, escritores y madames.

Ministros y peluqueros.

Sastres y costureros.

De amantes furtivos,

de matrimonios en proceso de reconciliación...

De absenta y champagne.

Croque madame y croque monsieur.

De lunas de miel.

De lunas de hiel.

De sol y de sombra.

De día y de "nuit".

París, es siempre París.