domingo, 28 de septiembre de 2008

Gareth Pugh: los delirios de grandeza de alguien que cree estar entre Alexander McQueen y Balenciaga





Menos mal que ha empezado París, ¿verdad?

Lo que no me esperaba es que "quedara inaugurado este pantano" con Pugh (¡puagh!), al que creí que habíamos perdido del todo y que el buen hombre se había metido a franciscano.

Pero no, ha sido ascendido a los altares de la moda.

Por mucho que se haya empeñado en acuñar una nueva rama de nobleza: la intergaláctica, yo lo único que veo es a un Cervantes que no sueña con molinos, sino con Blade Runner.

Pero él, va a su bola.

Aunque la verdad, a estas alturas de la película, mucho mejor pecar por exceso que por defecto; mejor esto que Gucci, que Fendi, que casi un poco de todo Milán.