Resulta que la pelirroja de carnes pretas, osea, la Moore, encarna la historia real de una rica socialitie de oscura personalidad, una chiflada sexual casada con un hombre pudiente venido a menos (nieto del señor que inventó la primera sustancia plástica, la baquelita), mártir a la sombra de su lasciva e incestuosa mujer, a la que abandona por la novia tapadera de su hijo, siendo esta asesinada finalmente por su traumatizado y confundido vástago en una de sus múltiples residencias, en este caso, su morada londinense (que es Barcelona también). Pues menudo escandalazo, ya ves. Y luego les salen ranchos en medio del desierto a lo parque temático de la poligamia, y nadie sabía nada o “non é suceso niente”.
No es que en la película haya sexo gratuito, que no lo hay, solo morbo, y no derivado precisamente de la relación de Bárbara Daly con su propio retoño, ya mayorcito, sino de nuestro querido Unax Ugalde morreandose al susodicho, un actor que no sé quien es, pero que es muy mono también, así con pequitas y cara de niño. El único desnudo integral lo ponen Elena Anaya (la novia tapadera) y su espectacular físico, con el que estamos más que familiarizados ya que parece que no sale de su papel de muchacha despelotada por obra y gracia de Medem (o eso o hace de vampiro y no se la ve). También sale Belén Rueda, haciendo de española residente en Francia, con un inglés ininteligible que digo yo que al menos se podía haber mirado un cursillo rapidito en CCC, pero como he dicho antes, parece que los señores productores iban justitos de presupuesto y no hace falta que lo juren porqué a los hechos me remito: la película, repito, es mala "de collons".
Estas fotos son del edito de este mes de Harper’s Bazaar y me parecía que Julianne, angelito, que no para de hacer películas de baja gama, salía muy guapa y sumamente atractiva, y es que no es Demi Moore ni Sharon Stone, pero pienso yo que tampoco les tiene demasiado que envidiar a pesar del photoshop.












































