Recurro en primera instancia mi propio veredicto y donde dije digo digo sí a Ghesquière.
Lo califiqué de enfermo de sí mismo.
Y lo retiro.
Me entusiasma su ejército de androides impasibles y me encandila el tratamiento de sus tejidos de ciencia ficción.
Eso no es revisitarse, o sí, pero es rizar el rizo y llegar al mismo sitio de donde has salido pero con una maravillosa vuelta de tuerca.
Lo califiqué de enfermo de sí mismo.
Y lo retiro.
Me entusiasma su ejército de androides impasibles y me encandila el tratamiento de sus tejidos de ciencia ficción.
Eso no es revisitarse, o sí, pero es rizar el rizo y llegar al mismo sitio de donde has salido pero con una maravillosa vuelta de tuerca.



