
Empezamos mal. Supermodelo en un barco y mixto. Y no en un yate, no, en un Costa Cruceros de los de pulserita y manta, la de circuitos por el mediterráneo que va a vender este año el corte de mangas...Debe ser que han sustituido a la hortera de bolera por la inconmensurable embarcación, que parece decorada por el mismísimo Paco Clavel y su exquisitez en coma.
Cómo no nos daba la suficiente grima el acento del insoportable Rouzic (ese que dice que sabe hacer fotos), ahora van y nos ponen de directora a otra gabacha insufrible (vive la France!), maniquí allá por la era mesozoica, que viene a ser un cruce entre Géraldine Chaplin y Juan Tamariz. Nienonienonienonieeeeeeeeeee.
Y no solo es cargante la buena madame, sino que está poseída por el espíritu de Víctor o Victoria, además los plurales castellanos no los tiene nada claros y te da la sensación de que ve doble cuando se dirige a los acongojados aspirantes, da más yuyu que otra cosa...
Seguimos apostando por la espontaneidad del pueblo llano y por los freaks de pata negra, no ha tenido precio la escena en la que el profesor de estilismo, sí, el que de verdad sustituye a la del tutú y la fusta, un tal Jousi que más bien podría ser Josmar (és superfort quan em menjo un meló), ha querido hacerse el gracioso fingiendo que confundía auditivamente Valencia con Balenciaga. Festival del humor. Promete grandísimos momentos de garbo negro y espontáneas carcajadas. Obviamente el denominación de origen al que se dirigía no sabía quién era el bueno de Cristóbal, y ha afirmado literalmente que no tenía el placer de conocerlo. Otro que promete monumentales escenas escatológicas y sonoros aplausos desde casa.
El caso es que la edición de este año va camino de ser tan mediocre como las anteriores, pero encima sin Judit y sus equivocaciones de gloria, sin Valerio y sus desgañitamientos italospagnolos, y sí, con hombres, pero qué hombres, a lo sumo hay un par con posibilidades reales de no desfilar en Carrefoures y tener como partenaire a la que casi se queda sin vestido de novia.
Que vuelva fama señores. Mientras tanto me sigo quedando en diferido con Tyra, la que quiso ser como Naomi pero solo pudo ser como Oprah.
Que vuelva fama señores. Mientras tanto me sigo quedando en diferido con Tyra, la que quiso ser como Naomi pero solo pudo ser como Oprah.